En la última década, hemos asistido a un aumento en las consultas de pacientes que desean un alargamiento de pene, sin que existan aparentes razones médicas que lo justifiquen. En la misma línea, aunque en menor medida que en el sexo femenino, ha habido un incremento importante en la cirugía genital estética en relación, fundamentalmente, a cambios de arquetipos que pretenden establecer e imponer como normalidad modelos que no son reales como por ejemplo los generados en el cine porno. Esto ha motivado que la cirugía de alargamiento de pene se haya triplicado en los últimos años, a pesar de que más del 90 % de los pacientes que son operados tienen un pene de tamaño normal. La cirugía se realiza, por tanto, para solucionar un “problema estético” cuando el problema real es, en muchos casos, de autoestima y percepción errónea.
 
¿Cuál es el tamaño medio del pene de un adulto? ¿Qué tamaño se considera un pene pequeño o micropene?
 
     En flacidez o reposo, la longitud del pene se sitúa entre 6 a 10 cm y en plena erección de 12-18 cm, con un tamaño medio de 13 cm. Se considera micropene aquel que en erección tiene una longitud inferior a 8 cm, y un grosor menor de 6 cm, situación que es infrecuente y excepcional. La definición tiene un carácter funcional, por la necesidad de un tamaño mínimo que garantice la penetración y relación sexual. Sí que es cierto que el tamaño del pene muestra diferencias raciales y por países, y es una constante el hecho de un mayor tamaño medio en los africanos y menor en los asiáticos.
 
¿Existe una relación entre el tamaño del pene y el placer sexual? ¿El tamaño del pene realmente importa?
 
     El tamaño del pene ha sido un criterio “primitivo” para medir la virilidad o el placer sexual que puede ofrecer un hombre, pero no hay ningún estudio que haya demostrado una relación entre ambos. Hay que tener en cuenta que la profundidad de la vagina se sitúa entre los 8 y 12 cm, por lo que no necesariamente penes mayores generan más placer, es decir,  a partir de un tamaño mínimo, en longitud y grosor, que garantice su funcionalidad no hay diferencias importantes, aunque la elasticidad de la vagina permite su adaptación a penes de tamaño mayor. En cualquier caso, es necesario desterrar mitos como “caballo grande ande o no ande” o mejor “pequeña y juguetona”, ya que en estudios sobre hábitos sexuales el tamaño no es tan importante como la destreza, o aspectos como las emociones, el ambiente o atmosfera envolvente, los juegos y caricias preliminares etc. Incluso hay mujeres que dan más importancia al grosor que a la longitud del pene. El tamaño no importa si se sabe dar y recibir placer, y si no se sabe dar placer, con unos cuantos centímetros de más tampoco se conseguirá.
 


¿Cómo medir el tamaño del pene?
 
      El tamaño del pene hay que medirlo en erección, por la dificultad y variabilidad que presenta le medición del pene en flacidez. Para medir la longitud del pene se utiliza una regla rígida que mida el pene desde su base, a nivel del pubis hasta su extremo terminal a nivel del glande. Para ello debe estar de pie con el pene perpendicular al cuerpo, se debe corregir las curvaturas del pene si las hubiera enderezándolo, y situar la regla en la porción media, ni por arriba ni por debajo del pene. Para medir el grosor del pene, hay que tener en cuenta que su circunferencia no es la misma en toda su longitud, ya que es mayor en su base reduciéndose de manera progresiva hasta el glande. De ahí que se aconseje medir la circunferencia con una cinta métrica en el cuerpo o la base del pene, y en cualquier caso, en el punto de máxima circunferencia, que es el que permite la dilatación máxima de la vagina durante la penetración. Una constante es la divergencia entre la medida obtenida y la percepción previa de la misma.  Existe una ilusión óptica que explica porque tenemos la creencia de que el pene de los demás es más grande que el nuestro. La impresión del tamaño del pene la tenemos al bajar la cabeza y mirar el pene desde arriba, que parece más pequeño respecto a quien lo mira de frente o de lado. Para evitar este inconveniente, no hay que mirar el pene desde arriba, sino enfrente de un espejo.
 
¿Cómo se puede aumentar el tamaño y el grosor del pene?
 
      A pesar de que son muchas las técnicas y medios que se han utilizado y publicado, la mayoría de ellos carecen de eficacia real. No existen pastillas ni tratamiento orales que consigan aumentar el tamaño o grosor del pene. En la misma línea, los ejercicios musculares tampoco tienen sentido. El pene carece de músculos que puedan hipertrofiarse, es decir, aumentar de tamaño como ocurre con los músculos de brazos o piernas. Los cambios que sufre el pene durante la erección están motivados por un mayor aporte sanguíneo por lo que la erección es meramente un fenómeno vascular. Sólo existen dos métodos efectivos para aumentar el tamaño del pene, aunque ambos con limitaciones: los dispositivos mecánicos o extensores, y la cirugía. 
 
¿Cómo funcionan los extensores mecánicos? 

   Los extensores son dispositivos mecánicos que el propio paciente se coloca  en el pene y que para que sean mínimamente efectivos, requieren una aplicación continuada, aproximadamente 8 horas diarias y durante un período de 4 a 6 meses. Por tanto es un método engorroso, de difícil cumplimentación por lo que el abandono es una constante.
 


¿En qué consiste la cirugía de alargamiento del pene?
               
     La cirugía de alargamiento del pene, en ambos expertas, es una técnica no excesivamente compleja que consiste en la sección del ligamento suspensorio del pene. Realmente lo que se consigue, en el mejor de los casos,  es una alargamiento entre 1 – 3 cm fundamentalmente en reposo o flacidez, no en erección. Además en muchas ocasiones para conseguir este objetivo es necesario la utilización complementaria de extensores, ya que la retracción motivada por la cicatrización puede provocar incluso el efecto contrario. Tampoco es una técnica exenta de complicaciones, como alteraciones en la sensibilidad, hematomas e infecciones, e incluso en casos extremos disfunción eréctil.

 
¿Cómo se aumenta quirúrgicamente el diámetro o grosor del pene?

    Es posible aumentar el grosor del pene mediante la inyección de grasa del propio paciente alrededor de la circunferencia del pene. Sin  embargo los resultados obtenidos no son duraderos ya que  la mayor parte de la grasa inyectada se reabsorberse pasados 6 o 12 meses, por lo que puede ser preciso nuevas inyecciones. Para solventar este inconveniente, algunos pacientes han imitado prácticas no infrecuentes en países del Este, como es la inyección de sustancias que no se reabsorben como silicona y otros materiales, que generan importantes complicaciones como deformidades y resultados nada estéticos o situaciones más peligrosas como infecciones o necrosis que obligan a cirugías reparadoras complejas.
       
     En definitiva, la cirugía del pene es una técnica que se debe limitar a aquellos pacientes que realmente tienen un micropene. Para el resto de los pacientes, es obligado una valoración previa del perfil psicológico del paciente y una explicación detallada de la técnica y de los resultados esperables, para asegurarse de que no existe ninguna patología psíquica con respecto a la percepción e implicación que tiene la longitud del pene para el paciente y para evitar falsas expectativas. De hecho, está cifrado que más del 70% de los pacientes están insatisfechos con los resultados de la cirugía. “Un pene normal seguirá siendo normal después de la cirugía”.